Lo adoro, sí, adoro oír un “te quiero”, y más si viene acompañado de un “y mucho”, pero empiezo a pensar cada vez más que mi respuesta se acerca a un “sí, a mi y ¿a cuantas más?”.
Me duele, sí, duele que sea así pero no hay más maneras de mirarlo, he hecho lo posible por quitarme prejuicios de la cabeza y aceptar lo que sentía, pero no ha servido para nada.
Te jodes, sí, te jodes porque me has perdido y ya puedes hacer el pino puente con voltereta lateral hacia atrás para recuperarme.
Me río, sí, río porque se que por mucho que lo niegue y por muy dura que aparente ser, con una sonrisa de esas, de las tuyas, de las que tanto me gustan, me volverás a tener conquistada.
Lo odio, sí, odio que ahora mismo parezcamos dos idiotas, que pasemos horas el uno al lado del otro tan solo mirándonos, sin decir nada, sin saber que decidir.
Me imagino, sí, imagino un futuro no muy lejano en el que volveremos a llevarnos bien, aunque sea como amigos, aunque no sea lo mismo.
Te añoro, sí, añoro esa corta pero intensa madrugada junto a ti, como dos idiotas, mirándonos pero esta vez hablando con la mirada y respondiendo con los actos.
Me muero, sí, muero por dentro, me come la curiosidad por saber qué pasa por tu mente para hacerte dudar cuando lo más difícil ya lo has hecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario