martes, 20 de noviembre de 2012

Como puñales nos clavan la vida.

Me encuentro en ese punto de la vida en el que el amor me parece una enorme y apestosa farsa. Un engaño para evitar el desmadre natural que supondría follar todos con todos sin compromiso de permanencia. Es como Dios, una excusa para mantener al rebaño ocupado acatando órdenes que no comprenden porque carecen de sentido. Del mismo modo, si tu eres A vas con A y si eres B vas con B. Siempre nos han inculcado eso, familia feliz, pareja, rápido, encuentra la tuya cuanto antes y ten cuidado, tiene que ser majo, agradable, guapo, listo, quererte y saber llevar una familia. ¿Qué pollas me estás contando? Tengo 18 años, toda una vida por delante, déjame disfrutarla por mi cuenta hasta que no tenga más opción que cruzarme con alguien en mi camino que sepa cómo domarme.

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