A ver, amistad, bien claro creo que lo dejé. Nada quiero saber de ti, nada deberías tu de pretender. Ya no se que hacer si alucinar o reirme hasta que me duela la cabeza. Las cosas o se tienen claras o no se intentan... Tuviste tu oportunidad y la jodiste, qué raro, como todos los demás. Ya empiezo a creer firmemente en mi imán para los gilipollas inmaduros.
No, realmente no es normal que me vengas hablando como si nada. ¿Tu crees que al ir a Segovia se me va a olvidar lo mal que me lo hiciste pasar? Jà. En fin me entra la risa solo de pensarlo pero tú a tu bola piensa lo que quieras. Eso sí, si pretendes intentar algo avisame porque me gustaría grabar la cara de gilipollas que se te quedará cuando te conteste.
Lo que no entiendo es, si tan claro lo tenias en su momento, ¿a qué viene ahora, que mi mente te ha borrado, venirme con esas?
Que rabia da estar rodeada de insustanciales cabrones con otra cosa por cerebro...
Madura, pequeño imbécil, madura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario