Y lo mucho que me jode... Peor suerte no pude tener. El viernes, mi primer día de libertad, me encuentro con la susodicha y parece que mi cabeza ya ha borrado todo el odio. En ese momento una vocecilla dijo "bien! Ya está superado." Pero claro, no podía ser tan fácil. Y el sábado pasó lo que pasó.
Al menos dejé las cosas claras, lo que quiero y lo que no. ¿Caí? Claro que caí. Como para no. Pero me jode no haber aguantado, porque sabía que por mucho que yo dejase claro que quería continuidad, no iba a haber "conversación del día después". Y es que si yo no estoy detrás, no se habla. Y no cuesta tanto tragarse el orgullo, si se hace de verdad por gusto. Y me jode, porque aún sabiendo que iba a pasar, tenía una mínima esperanza. Esperanza de que surgiera conversación, esperanza del más mínimo cambio. Pero no. Todo siguió como antes, como hace meses, cuando esperaba oir las palabras mágicas. Me lo tomo con humor, mágicas...
Que no digo que no sea todo verdad, se que lo que se dice es lo que se siente, pero no me vale con decirlo una vez. No me vale si no se demuestra. Y ya es miércoles, y ya se me ha demostrado lo que se me tenía que demostrar. Todo esto viene porque he encontrado una imagen en twitter, a ver que le parece a la futura Flo, a ver si tiene toda la razón o no.
Y lo dicho, a zorrear, que la vida son dos días.

No hay comentarios:
Publicar un comentario