jueves, 1 de agosto de 2013

Te pedí en cada deseo.

Fuiste mi encargo por navidad, supuse que se habría atrasado. Cada hora capicúa que reloj marcaba cuando yo miraba era la excusa perfecta para volverte a pedir. Por mi cumpleaños, al soplar las velas, tu imagen vino a mi mente. Cuando aquella mujer agradable del mercado, anudando mi pulsera nueva me dijo "pide un deseo", mi deseo era verte. Cada fibra de mi ser, cada partícula de mi cuerpo, todas y cada una de ellas han deseado verte. Y no desear de querer, sino de pedir. Te pedí en cada regalo que abrí, cada esquina que crucé, cada telefono que sonó. Sin perder la esperanza, hasta que rompiste todos y cada uno de mis deseos de un pollazo, porque sí, era lo único que querías, y yo te quería a ti. Te pedí en cada deseo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario