lunes, 21 de marzo de 2011

Worst day ever.

Uno de esos días en los que todo sale mal, piensas "tierra trágame", aun sabiendo que no pasará. Es un poco todo y un poco nada, se juntan la mala suerte y el mal día y claro, una no puede con todo. Pudiendo hacer todo perfecto y que por un fallo de memoria arriesgues todo, no es justo. Y si a eso se le añaden una tarde súper entretenida estudiando química, mi asignatura favorita; mi queridísima amiga "Inés"; la apacible semana que me espera y el grandioso fin de semana que voy a pasar... Pues normal que no aguante y explote. (Que conste que la ironía domina mis palabras.)
Calma pensar que muchos están peor, relaja imaginarse a sí mismo en unas semanas sin nada que hacer, alegra saber que tu queridísimo padre te mintió sobre la nota de entrada a la universidad a la que quieres ir (es tan majo...), pero sobretodo hace feliz el hecho de poder vivir todas estas desgracias (y ahora sin ironía alguna). Últimamente me siento positiva, se nota, hoy me he llegado a reír de lo patético de mi situación: llorando en mitad del patio entre carcajadas mías y de mis amigas. Pues eso, que viva mi ridiculez. La verdad es que me ha dado igual todo, lo que haya pensado el resto del mundo a mi alrededor, solo necesitaba desahogarme y respirar hondo. Nunca había "controlado" mis sentimientos con tanta "eficacia". Gran logro, tres hurras por Janire...
Resumiendo: un día para no olvidar... Solo me queda ponerme a estudiar porque no se qué hago aquí perdiendo el tiempo, pero de alguna manera tengo que soltarlo. Sí, lo se, no debo dar envidia, todos deseamos ponernos a estudiar formulación ahora mismo, pero sólo yo puedo... Así que, que se joda el mundo y ahí voy, adorables sales binarias. :)


¡QUÉ VIVA LA GENTE OPTIMISTA!

No hay comentarios:

Publicar un comentario