Nunca dejes que tu orgullo pueda más que tu corazón, porque el hombre piensa con la cabeza, pero siente con el corazón. El problema es que algunos el orgullo lo tenemos extinto, otros no tanto. De ahi que no sepa que hacer, que pensar, que sentir. Primero con la cabeza, después con el corazón. Ya claro, ¿y cual me dice qué? Vete tú a saber...
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